El Reino Unido superó su compromiso de proporcionar 11.600 millones de libras en financiación climática a países en desarrollo entre 2021-22 y 2025-26, pero alrededor de 2.100 millones de los 12.800 millones contabilizados para alcanzar el objetivo procedían de gastos existentes reclasificados como ayuda climática, según un análisis de Carbon Brief basado en información obtenida mediante solicitudes de acceso a la información.
Sin esos cambios contables, la financiación climática del Reino Unido durante el periodo de cinco años habría sumado unos 10.700 millones de libras, lo que habría dejado un déficit de 924 millones, según el análisis. El Gobierno ha anunciado que cumplió el objetivo, pero no ha publicado todos los detalles del gasto ni el total general del periodo.
El Reino Unido prometió los 11.600 millones de libras como contribución a la financiación climática internacional en virtud del Acuerdo de París. El análisis señala que, en 2023, el Gobierno amplió sus criterios, lo que le permitió contabilizar parte de la financiación existente sin aumentar el gasto en nuevos proyectos climáticos. El actual Gobierno laborista ha mantenido este enfoque mientras planea nuevos recortes a la ayuda exterior.
El mayor cambio consistió en contabilizar una parte de la financiación básica destinada a los bancos multilaterales de desarrollo, lo que añadió 1.100 millones de libras al total. Casi 600 millones más procedieron de clasificar automáticamente como financiación climática el 30% de la ayuda humanitaria destinada a países considerados muy vulnerables al cambio climático. Según el análisis, algunos de los proyectos incluidos no tenían una relación clara con el cambio climático.
El Gobierno también contabilizó una proporción mayor de las inversiones realizadas por British International Investment como financiación climática. Carbon Brief calcula que este cambio añadió 266 millones de libras durante el periodo de cinco años, basándose en una previsión interna anterior del Gobierno. El análisis también identifica 99 millones de libras en gastos relacionados con la organización de la cumbre climática COP26.
El Gobierno afirma que su método contable se ajusta a los criterios acordados internacionalmente que utilizan otros grandes donantes. Sin embargo, activistas, parlamentarios y el organismo de control de la ayuda del Reino Unido han criticado los cambios y sostienen que debilitan la credibilidad y la adicionalidad de la financiación climática. Por lo general, se entiende que los compromisos internacionales exigen fondos nuevos, adicionales a la ayuda existente.
Sarah Champion, presidenta del Comité de Desarrollo Internacional, dijo que los resultados reforzaban la preocupación de que el Gobierno hubiera recurrido a una contabilidad cuestionable para cubrir un déficit, en lugar de generar resultados reales en materia de clima y naturaleza. Un portavoz del Gobierno dijo que el Reino Unido se enorgullecía de haber alcanzado y superado su objetivo y que seguiría dando prioridad a la financiación climática en su presupuesto de ayuda.
Para los próximos tres años, el Reino Unido ha prometido 6.000 millones de libras para proyectos climáticos con cargo a su presupuesto de ayuda exterior. Esto equivale a un promedio de 2.000 millones de libras al año, frente a los 4.000 millones de 2025-26. Carbon Brief afirma que la continuidad de este método contable podría representar alrededor de un tercio del nuevo objetivo.
Fuentes: Carbon Brief.