La dependencia de Oahu de los combustibles importados, los altos costos de la electricidad y la infraestructura existente de generación eléctrica con diésel plantean grandes desafíos para la transición a la energía limpia. Una hoja de ruta elaborada por el analista Mike Barnard sostiene que la isla puede avanzar si se concentra primero en la energía que utilizan sus residentes, en lugar de intentar resolver de una vez todos los sectores difíciles.
El enfoque excluye de su alcance inmediato los vuelos de larga distancia, el suministro de combustible para barcos y los combustibles militares. En cambio, da prioridad a un grupo de tecnologías «sin arrepentimientos» que pueden instalarse ahora, incluidos los toldos solares en estacionamientos, la agrovoltaica y los calentadores de agua con bomba de calor. La propuesta prevé que las soluciones para los sectores más difíciles de abordar se desarrollen con el tiempo, mientras continúa el trabajo en estas opciones más inmediatas durante la década de 2020 y hasta la de 2030.
El argumento a favor de la transición también se basa en los posibles ahorros para los hogares y los beneficios económicos locales. El artículo señala que medidas como la iluminación eficiente, las bicicletas eléctricas, los calentadores de agua con bomba de calor y los paneles solares para balcones podrían reducir los costos de energía y hacer que más dinero siga circulando en Hawái. Afirma que una bombilla LED puede amortizarse en 18 días en Oahu.
La hoja de ruta se analizó en una presentación durante la Hawaii Tech Week, junto con la experiencia del expositor en la operación de un servicio de eficiencia energética. Según el artículo, ese servicio ha mejorado más de 20.000 viviendas y ahorra a los residentes de Hawái más de 10 millones de dólares al año en facturas de servicios públicos.
El sistema energético de Oahu se desarrolló en torno a las rápidas inversiones realizadas durante la Segunda Guerra Mundial y sigue dependiendo de combustibles importados, mientras las centrales eléctricas de las islas queman diésel para generar electricidad. El artículo también cita el alto costo de vida del estado, los bajos salarios y la dependencia del turismo como factores que hacen que la resiliencia económica sea fundamental para el plan de energía limpia.
Fuentes: CleanTechnica.