La española Nabrawind ha desarrollado un sistema para instalar torres de aerogeneradores muy altas sin transportar hasta el emplazamiento una enorme grúa sobre orugas. Su diseño Nabralift combina una torre tubular superior con una estructura de soporte de acero de tres patas. Un equipo hidráulico eleva el aerogenerador ensamblado a medida que se añaden debajo secciones modulares de torre, cerca del nivel del suelo. Después, el bastidor de elevación puede reutilizarse en otro emplazamiento.
Este método podría aliviar las dificultades de construcción y transporte, sobre todo en lugares remotos donde resulta caro llevar grúas especializadas y el viento puede dificultar las maniobras de elevación convencionales. Nabrawind afirma que su diseño utiliza aproximadamente un 20% menos de acero para la torre que las torres tubulares convencionales comparables y puede reducir el hormigón de cimentación hasta en un 80%, según el diseño y el emplazamiento. Se trata de cifras comunicadas por la empresa, no de ahorros constatados en todos los proyectos.
En septiembre de 2026, UL Solutions emitió una certificación de tipo para un aerogenerador Envision de 7,8 megavatios instalado sobre una torre Nabrawind de 188 metros. Fortescue está utilizando 17 configuraciones de este tipo de torre en su proyecto eólico de Nullagine, de 133 megavatios, en la región de Pilbara, en Australia Occidental, donde las obras están en marcha. Nabrawind también ha erigido en España un prototipo de 160 metros y ha suministrado torres comerciales más pequeñas en Marruecos y Francia.
El proyecto de Nullagine pondrá a prueba el sistema en un despliegue importante, pero su estructura de propiedad difiere de la de un proyecto eólico independiente típico. Fortescue adquirió Nabrawind en septiembre de 2025 y está construyendo el proyecto para abastecer sus propias operaciones mineras. Esto proporciona un cliente industrial con incentivos para respaldar la tecnología, pero no demuestra si otros promotores pueden financiarla y mantenerla mediante acuerdos estándar con terceros.
Nabralift también plantea una cuestión de contratación. Los promotores pueden comprar torres tubulares convencionales a varios fabricantes cualificados y someter parte de las obras de construcción a la competencia entre contratistas experimentados. Con Nabralift, el sistema central de la torre, los conocimientos especializados en elevación y el soporte relacionado proceden de un único proveedor. La certificación de tipo del conjunto de aerogenerador y torre ofrece garantías técnicas para la configuración certificada, pero no resuelve cuestiones relativas a los compromisos de entrega, las garantías, el mantenimiento, las piezas de repuesto o las soluciones disponibles si cambian la capacidad o las prioridades del proveedor.
Estas cuestiones son importantes para los parques eólicos que se prevé que funcionen durante 25 años o más, especialmente cuando no existe otro proveedor cualificado para el mismo sistema. La próxima prueba comercial de Nabrawind consistirá en comprobar si un gran parque eólico desarrollado y financiado de forma independiente acepta la tecnología en condiciones viables. Contar con socios de instalación cualificados, acuerdos de servicio a largo plazo y una mayor capacidad de suministro podría ayudar a los promotores a evaluar sus ventajas de ingeniería junto con los riesgos de depender de un sistema patentado.
Fuentes: CleanTechnica.
