Las exportaciones chinas de tecnologías de energía limpia van camino de evitar alrededor de 450 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono fuera del país en 2026, según un análisis elaborado para Carbon Brief. La estimación equivale aproximadamente a las emisiones anuales de Brasil procedentes de combustibles fósiles y representa casi el 2% de las emisiones mundiales fuera de China.

El impacto de estas exportaciones en las emisiones en el extranjero aumentó un 26% interanual en los tres primeros trimestres de 2026, tras subir un 36% en 2025. El análisis considera tanto los efectos de estas tecnologías en los países de destino como las emisiones derivadas de fabricarlas en China. Para 2025, estima que la producción causó unos 170 millones de toneladas de CO2 en China, mientras que los equipos exportados evitaron 370 millones de toneladas en otros lugares; es decir, las emisiones de fabricación se compensaron en unos seis meses.

Los envíos aumentaron en varias categorías de productos durante los tres primeros trimestres de 2026. Las exportaciones de automóviles eléctricos y vehículos pesados crecieron un 61% interanual, mientras que las de turbinas eólicas aumentaron un 45%, las de baterías un 39%, las de equipos solares un 22% y las de vehículos eléctricos de dos ruedas un 21%.

El análisis estima que los equipos exportados en 2026 podrían evitar 8.400 millones de toneladas de CO2 a lo largo de su vida útil. La cifra supera los 6.800 millones de toneladas correspondientes a las exportaciones de 2025 y los 5.000 millones de toneladas de las de 2024, y equivale a las emisiones anuales combinadas de Estados Unidos y la India.

Los equipos solares son la mayor fuente de los ahorros proyectados a lo largo de su vida útil. Se espera que las exportaciones chinas de energía eólica y solar de 2026 generen unos 800 teravatios-hora de electricidad al año, una cantidad comparable a la producción de unas 100 centrales eléctricas de carbón.

Los beneficios se concentran en las economías en desarrollo. El análisis concluye que se espera que el 76% de las emisiones evitadas durante la vida útil de las exportaciones de 2026 se produzca en el Sur Global, y que el 52% corresponda a Asia meridional y sudoriental. El informe atribuye esta distribución a los grandes volúmenes de exportación, a unas redes eléctricas con mayor intensidad de carbono y a las condiciones solares favorables de algunos países de destino.

El análisis también señala que, en general, las exportaciones chinas de tecnologías limpias han impulsado el crecimiento del mercado, en lugar de desplazar las exportaciones de otros productores. Añade que este patrón varía según la tecnología: las exportaciones chinas de energía eólica han crecido mientras las de otros productores disminuían a escala mundial, mientras que otros proveedores se han expandido en algunos mercados solares y de bombas de calor a medida que los productos chinos se redirigían a nuevos destinos.

Los proyectos chinos de energía limpia en el extranjero también están creciendo, pero su contribución sigue siendo pequeña en comparación con las exportaciones de equipos. Según el análisis, en julio de 2026 había 69 gigavatios de capacidad de energía renovable vinculada a China en funcionamiento en el extranjero, y otros 100 gigavatios estaban en construcción.

Fuentes: Carbon Brief.