El Reino Unido aportó 12.800 millones de libras en financiación climática a países en desarrollo durante los cinco ejercicios fiscales comprendidos entre 2021-22 y 2025-26, superando su objetivo de 11.600 millones de libras, según cifras oficiales obtenidas por Carbon Brief mediante solicitudes de acceso a la información. La financiación respaldó al menos 493 proyectos, fondos e instituciones, desde iniciativas de energías renovables y protección contra inundaciones hasta programas diseñados para atraer inversión privada.

Las cifras muestran que la financiación climática alcanzó un récord de 4.000 millones de libras en 2025-26. Sin embargo, el análisis de Carbon Brief afirma que el objetivo se cumplió en parte al reclasificar 2.200 millones de libras de ayuda exterior ya existente como financiación climática, en lugar de aportar financiación adicional. El gobierno británico no publica habitualmente sus avances desglosados por ejercicio fiscal, lo que dificulta el seguimiento de sus compromisos.

Entre los proyectos enumerados figuran 45 millones de libras para ayudar a Ucrania a reducir su dependencia de los combustibles fósiles, 40 millones de libras en transferencias de efectivo para personas de Kenia afectadas por la sequía y 30 millones de libras para reforzar la resiliencia ante las inundaciones en Nepal. Entre las contribuciones de mayor cuantía hubo 198 millones de libras para un programa respaldado por el Banco Mundial destinado a desarrollar mercados de compensación de carbono en varios países, y 229 millones de libras para una iniciativa concebida para atraer capital privado a proyectos en países de menores ingresos.

La mayor parte de la financiación se canalizó a través de instituciones y fondos multilaterales, en lugar de entregarse directamente a países concretos. El Fondo Verde para el Clima recibió 1.500 millones de libras, la asignación más cuantiosa a una sola iniciativa, mientras que British International Investment recibió casi 1.400 millones de libras. Otros importantes beneficiarios fueron los bancos multilaterales de desarrollo, cuya financiación básica el Reino Unido ha empezado a contabilizar como financiación climática.

De los 2.100 millones de libras entregados bilateralmente a países concretos, Afganistán recibió la mayor cantidad, con 256 millones de libras, seguido de Etiopía, con 226 millones. Carbon Brief señala que la cifra de Afganistán refleja un cambio contable por el que el 30 % de la ayuda británica destinada a proyectos humanitarios en ese país se etiquetó como financiación climática, y no un aumento repentino de nuevas iniciativas climáticas. Somalia, Sudán y Yemen también estuvieron entre los mayores beneficiarios de este enfoque.

En marzo de 2026, el Gobierno se comprometió a destinar «alrededor de 6.000 millones de libras» de la ayuda británica a financiación climática durante los tres años siguientes. Eso equivaldría a un promedio de unos 2.000 millones de libras al año, aproximadamente la mitad de la cantidad aportada en 2025-26. El Gobierno también prometió 6.700 millones de libras procedentes de fuentes ajenas al presupuesto de ayuda para obtener resultados relacionados con el clima y la naturaleza, incluidas inversiones privadas, créditos a la exportación y garantías para bancos de desarrollo.

Las cifras se recopilaron a partir de las respuestas a solicitudes de acceso a la información. Carbon Brief señala que los departamentos podrían revisar los datos en futuras publicaciones.

Fuentes: Carbon Brief.